Diseño I: la noción de espacio y habitabilidad.

Los contenidos se construyen en relación de los tres ejes de la construcción del aprendizaje como son la ciudad, lo cualitativo arquitectónico y la progresiva conformación de una caja de herramientas. Los contenidos de Diseño I están referidos a la relación entre el espacio arquitectonico y el habitar, revisando presupuestos establecidos en relacion a los conceptos de usuario, función y uso, reemplazándolos por lo de intérprete, acción y movimiento, promoviendo una noción amplia y no restrictiva..Los objetivos de este nivel son:

-Resolver problemas de diseño de complejidad baja, dentro de su contexto físico, social, cultural y tecnológico y ofrecer propuestas creativas y superadoras a los problemas del hábitat del entorno inmediato. 

-La introducción proyectual se basará en la experiencia propia del alumno como usuario de la ciudad y su arquitectura. Así se partirá de lo conocido, racionalizando experiencias y convirtiéndolas en conceptos.

-Establecer una postura crítica (de reelaboración) del programa y el lugar a través del manejo de elementos físico abstractos, de geometría clara, apelando a la triortogonalidad como soporte de las operaciones proyectuales. Evitar las búsquedas formales arbitrarias sin un contenido claro.

En Diseño Arquitectónico I los objetivos pedagógicos generales planteados proponen que el estudiante produzca una experiencia proyectual ordenada, con identidad y conciencia; considerando la racionalización de su propia visión y experiencia con relación a las circunstancias sociales, urbanas y arquitectónicas del ámbito de actuación, es decir la construcción de la mirada arquitectónica.

Se busca que el estudiante reconozca las características del sitio a través de un relevamiento que considere la inserción urbana de edificios públicos y privados, considerando los diferentes tipos de relación entre la ciudad y la arquitectura: el concepto de escala en sus dimensiones sociales y físicas, espaciales, perceptuales y técnicas. La capacidad de reconocer los sistemas de espacios públicos y privados, así como los niveles de asociación entre la ciudad y los edificios. 

Ello supone la práctica del proyecto en condiciones territoriales de urbanidad y/o de paisaje natural, en tejidos singulares. 

En la definición del objeto arquitectónico se contemplan los espacios significativos, la idea volumétrica, los espacios de transición y la identidad del propio del objeto. Así mismo respecto a la idea de sistema, que incluye racionalidad estructural y constructiva, la práctica de proyecto se realiza en circunstancias de estructura independiente y/o muro portante. Este énfasis puesto en la concreción obliga a pensar la arquitectura en escala 1:1. Conceptualizar a la planta como distribuidora del espacio.

El especial interés en el ambiente construido, el clima, la topografía, el uso de los recursos y la eficiencia energética pasiva.

Se consolida el concepto de entender el proyecto como una idea unitaria con estructura de síntesis y ley, que integra aspectos de naturaleza variada: medio físico, uso, clima, espacio, materialidad, forma: la idea arquitectónica. Se trata de metodologizar el desarrollo proyectual.